Check Point Research mostró que el “Lockdown Mode” de ChatGPT, un ajuste opcional contra la inyección de prompts, se podía saltar: la vista previa de HTML aún podía abrir ventanas emergentes. Con un GPT personalizado malicioso se demostró fuga de mensajes sin clic en la app de escritorio, además de una ventana falsa de actualización y un inicio de sesión falso. OpenAI ya corrigió la falla y Check Point no encontró pruebas de uso en ataques reales.
3 reglas: usa solo GPTs de gente que conozcas, no inicies sesión en ventanas que te lo pidan dentro del chat, y no pegues contraseñas ni documentos privados.
¿Le pegas datos privados a tu chat de IA? Sí o No, abajo.
#shorts #chatgpt #ciberseguridad #inteligenciaartificial